jueves, 15 de noviembre de 2018

ENSAYO SOBRE EL SOCIALISMO Y COMUNISMO



INTRODUCCIÓN

Las revoluciones sociales no las hacen los individuos, las “personalidades”, por muy brillantes o heroicas que ellas sean. Las revoluciones sociales las hacen las masas populares. Sin la participación de las grandes masas no hay revolución. Es por ello que una de las tareas más urgentes del momento es que los trabajadores se eduquen, que se capaciten para responder a las nuevas responsabilidades que surgen del proceso revolucionario que vive nuestro país. Si queremos transformar nuestra sociedad en una nueva sociedad, tenemos que ser capaces, por una parte, de comprender cuáles son las características fundamentales de ella en la actualidad: su carácter capitalista o capitalista dependiente, el papel que juega en ella el capital extranjero y, por otra parte, saber con qué fuerzas sociales cuenta la clase obrera para luchar contra esta situación: ¿con una parte de la burguesía, con la pequeña burguesía, con los campesinos en general o solo con los campesinos pobres, con los desempleados y subempleados? Además, debemos conocer a través de qué proceso histórico se pudo llegar a la actual situación de las fuerzas populares, ya que éste sólo ha sido el resultado final de un largo período de lucha de clases en la que nuestra tierra fue bañada por la sangre de obreros, campesinos y estudiantes. Pero para poder responder a todas estas preguntas que nos plantea nuestra realidad y estar preparados para resolver otras que surgirán a medida que se desarrolla el proceso, necesitamos un conocimiento previo: un conocimiento que nos sirva de instrumento para analizar la realidad y guiar nuestra acción. Este conocimiento es el Materialismo Histórico, que es el conjunto de conocimiento científico acerca de la sociedad. Por medio de él sabemos qué es lo que determina la organización y el funcionamiento de la sociedad y por qué se produce el cambio de un tipo de sociedad a otro; es decir, conocemos sus leyes fundamentales. Es el conocimiento científico de cualquier realidad lo que permite actuar sobre ella y transformarla. Así, por ejemplo, el médico, para poder sanar a sus enfermos, necesita tener un conocimiento previo acerca de las enfermedades: cómo se producen, cómo se manifiestan y cómo se tratan, es decir, las leyes generales de la medicina. Este conocimiento es el instrumento teórico que él usa para hacer el análisis de un enfermo en particular, llegar a un diagnóstico y hacer un tratamiento que transforme a ese enfermo en un hombre sano. Lo mismo ocurre con la realidad social: para poder transformar una sociedad determinada tenemos que hacer un análisis de esa realidad que nos permita actuar sobre ella. El instrumento teórico que usamos en este caso es el conocimiento científico de la sociedad o Materialismo Histórico.



EL SOCIALISMO: UNA UTOPÍA ANTES DE MARX
Marx no fue el primero en pensar en una sociedad comunista. Antes de él hubo escritores que, haciendo una crítica de la sociedad en que vivían, llegaron a proponer soluciones de tipo socialista y aun comunista. Todos ellos deseaban una sociedad en que no hubiera antagonismo de clases, es decir, en que no existieran grupos sociales que tuvieran el monopolio de algún sector fundamental de la actividad social.
Donde se anunció la “planificación centralizada” de la producción, una “sociedad mundial” en que el poder estuviera en manos de los hombres de ciencia y de los dirigentes de la economía, se habló de la sociedad del futuro como una “federación de comunidades con gobierno propio.
Se propuso eliminar la separación entre trabajo intelectual y manual; entre el trabajo industrial y agrícola. Pero muchas veces esto se hizo proponiendo soluciones que chocaban con el desarrollo natural de las fuerzas productivas .Se rechazó, por ejemplo, la producción mecanizada.
Se pensó en la transformación del trabajo en una actividad voluntaria que fuera un placer para cada individuo y de unir la enseñanza del trabajo productivo y se proclamó que la liberación de la mujer era necesaria para cualquier liberación en general, así se inventaron y organizaron guarderías infantiles.
El comunismo utópico propuso también la distribución de los productos según las necesidades. En la “Utopía” de Tomás Moro, cada uno recibe de los almacenes sociales “todo lo que necesita”, Pero ¿por qué estos pensadores, que tenían tantas ideas buenas, no pudieron construir las sociedades con las que ellos soñaban? Porque en la época en que ellos vivían no existía un capitalismo avanzado, todavía no se manifestaban en forma muy clara sus contradicciones, todavía no se habían producido las grandes concentraciones proletarias en los centros industriales.
Todos estos pensadores deseaban una sociedad más justa, pero no podían darse cuenta, en ese momento, de cuál era la clase social que iba a liberar al pueblo de todos los males producidos por el capitalismo. Ellos no consideraron, en sus modelos de sociedad, la resistencia que podían oponer las clases dominantes. Tampoco se formaron una idea correcta del papel que tiene el Estado en las sociedades de clase. No pensaron, por lo tanto, que el aparato de Estado burgués, al servicio de las clases dominantes, iba a ser usado por estas clases para oponerse a la implantación de una sociedad gobernada desde su propia base.
Por último, el punto central de sus debilidades fue el método que pensaban usar para implantar la sociedad ideal: simplemente por medio de la propaganda o de una serie de decretos. La lucha de clases estaba ausente de sus pensamientos. Creían más bien en la bondad natural del hombre, en la posibilidad de llegar a arreglos amistosos entre los intereses antagónicos de los diferentes grupos de la sociedad.

DEL SOCIALISMO UTÓPICO AL SOCIALISMO CIENTÍFICO.
Marx, junto a Engels, fue el primer pensador que no se limitó a “desear” una sociedad nueva y justa, donde desapareciera la explotación del hombre por el hombre. Realizó un estudio a fondo del régimen capitalista, de sus leyes de funcionamiento y de la lucha de clases que éste produce. Por ello fue capaz de mostrar cuáles eran los mecanismos y cuál era la clase social que iba a poder destruir el sistema capitalista e implantar el nuevo sistema social con el que muchos habían soñado sin ser capaces de indicar cómo llegar a realizarlo.
Marx y Engels, por medio de este estudio científico de la sociedad, descubrieron la contradicción fundamental del sistema capitalista: la contradicción entre el carácter cada vez más social de las fuerzas productivas y la propiedad privada cada vez más concentrada de los medios de producción, es esta contradicción la que explica el rápido desarrollo del sistema capitalista en sus comienzos. Sin embargo, este motor del desarrolla capitalista llega a transformarse en su propio freno en un momento determinado de su desarrollo. La propiedad privada de los medios de producción era en un comienzo “una camisa adecuada” al desarrollo que tenían entonces las fuerzas productivas. Pero, al crecer éstas, la propiedad privada se transforma en una “camisa demasiado estrecha” que frena su desarrollo. Por eso, es necesario deshacerse de este freno, es decir, de la propiedad privada de los medios de producción, para poder adquirir la libertad de movimientos que permita planificar la producción al servicio de la sociedad.  A medida que se desarrolla la contradicción entre la socialización de las fuerzas productivas y la propiedad privada de los medios de producción, se desarrolla también la contradicción entre el proletariado y la burguesía, es decir, entre autores de la producción social y los acaparadores de sus frutos debido a que son los propietarios de los medios de producción.
La creciente concentración de los medios de producción en un número cada vez más pequeño de capitalistas aumenta la masa de los desposeídos, de los que tienen que vender su fuerza de trabajo para poder sobrevivir. Pero, con el desarrollo del sistema, la clase obrera no sólo crece, sino que va concentrándose cada vez más en las zonas industriales, esto ayuda a que los obreros adquieran conciencia de clase, es decir, que se vean a sí mismos como una clase social explotada por el sistema: que crea las riquezas qué van a parar a los bolsillos de los capitalistas y está sometida al control capitalista dentro de la fábrica. Además, la socialización del trabajo dentro de la fábrica crea hábitos de organización, de disciplina y solidaridad, que ayudan a que esta clase se de una organización que le permita destruir el sistema de explotación al que está sometida. Por eso Marx, en el Manifiesto Comunista, dice que el sistema capitalista “produce a sus propios sepultureros”.
Marx y Engels llegaron, por lo tanto, a plantear que “el modo capitalista de producción, al convertir más y más en proletarios a la inmensa mayoría de los individuos de cada país, crea él mismo la fuerza que, para librarse de la explotación, está obligada a hacer la revolución”. Además, este sistema hace que el Estado capitalista pase a ser el propietario de grandes medios socializados de producción, como son el transporte, la energía eléctrica, etc., porque ellos no producen suficientes ganancias en manos privadas. Al verse obligado a hacer esto, el propio sistema señala ya por sí mismo el camino por el que esa revolución va a producirse.
El proletariado toma en sus manos el poder del Estado y comienza a convertir todos los medios de producción en propiedad del Estado proletario.
La revolución social que pone fin al capitalismo es, por lo tanto, una revolución proletaria. Ella ha sido llamada también revolución socialista porque su objetivo es construir una nueva sociedad en la que los medios de producción sean de propiedad social.
- Pero ¿qué diferencia existe entonces entre socialismo y comunismo?
SOCIALISMO Y COMUNISMO: ETAPA INFERIOR Y SUPERIOR DE UN MISMO MODO DE PRODUCCIÓN
Los términos socialismo y comunismo se usan con poca precisión entre los propios seguidores de Marx, y por eso estos conceptos tienden a confundirse.
La sociedad que se quiere edificar en reemplazo de la sociedad capitalista no puede ser construida de un día para otro y que si la llamamos “sociedad comunista” debemos distinguir en ella dos etapas: una etapa inferior, en la cual se conservan muchos rasgos de la sociedad capitalista, y una etapa superior, donde se logra poner totalmente en práctica los principios de la nueva sociedad.
La etapa inferior ha sido denominada por Lenin socialismo, utilizando el término comunismo para referirse exclusivamente a la fase superior.  Ahora bien, tanto la etapa inferior como la etapa superior son dos períodos de un mismo modo de, producción: el modo de producción comunista, caracterizado fundamentalmente por la propiedad social de los medios de producción.
También se presentan dos etapas en el modo de producción capitalista, donde la etapa inferior es de la manufactura y la etapa superior es la de la gran industria, basadas ambas en la propiedad privada capitalista de los medios de producción.
Por último, antes de pasar a examinar las características de cada una de estas etapas, es importante señalar que el socialismo es un período transformaciones revolucionarias para establecer el comunismo propiamente tal y se caracteriza desde el punto de vista político por la existencia de un tipo especial de Estado: la dictadura del proletariado.



LA DICTADURA DEL PROLETARIADO
NECESIDAD DE CONSTRUIR UN ESTADO PROLETARIO.
El Estado no es un aparato neutral, al servicio de toda la sociedad, como pretenden hacernos creer los capitalistas. El Estado ha servido siempre a los intereses de quienes han tenido el poder económico. Los gobiernos capitalistas utilizan frecuentemente a las fuerzas armadas y a la policía para reprimir a los trabajadores cuando sus luchas ponen en peligro su sistema de dominación: allí están como mudos testigos las numerosas masacres en las que la clase obrera ha derramado su sangre. Por otra parte, no existe una justicia igual para todos. Existe la ley del pobre y la ley del rico. Si un pobre mata a otro, aunque sea por razones de hambre y miseria, es condenado a largos años de prisión; si un rico mata a otro, habitualmente logra acallar con dinero el proceso, y si es juzgado, el castigo es muy pequeño y, por lo general, lo dejan en libertad bajo fianza. Si un terrateniente roba tierras a los campesinos o indígenas, pasan años si que la justicia hagan nada por devolverlas. Si los campesinos o indígenas recuperan la tierra que les ha sido robada, interviene la policía para poner orden, es decir, para impedir que los intereses de los terratenientes se vean perjudicados.
El Estado capitalista, que dice ser el Estado más democrático del mundo, es de hecho una democracia para una minoría. Democracia para que a unos pocos tengan grandes palacios en distintos lugares del país, autos enormes, viajes al extranjero, mientras que sectores importantes del pueblo viven poblaciones marginales y deben caminar kilómetros para llegar a sus trabajos porque no tienen dinero para el transporte colectivo. Democracia para que una minoría pueda educar a sus hijos hasta llegar a ser profesionales, mientras que hay niños que ni siquiera pueden ir a la escuela primaria. Democracia para que unos pocos puedan dar públicamente sus opiniones, porque tienen dinero suficiente para pagar programas de radio, de televisión, mientras que la voz de la mayoría, no tiene ni influencia ni dinero, no se escucha. Democracia, para que una minoría pueda vivir sin trabajar, mientras la mayoría debe aceptar cualquier trabajo para no morirse de hambre.
Se trata una democracia muy limitada porque el pueblo debe someterse a las decisiones que en todos los aspectos toma una pequeña minoría: los capitalistas. Se trata de una democracia para esta clase social, pero una dictadura para el pueblo, ya que todo lo que ponga en peligro a esta minoría es reprimido usando todos los medios disponibles, incluso la fuerza física.
Por eso, porque el Estado capitalista defiende los intereses de una clase contra los intereses del pueblo, éste, si quiere librarse de la explotación, si quiere lograr una verdadera libertad y democracia, si quiere poner los medios de producción a su servicio, debe destruir el Estado capitalista y construir un nuevo Estado: un Estado proletario.

CÓMO ESTÁ CONSTITUIDO Y CÓMO FUNCIONA EL ESTADO PROLETARIO.
Este Estado debe estar dirigido por la vanguardia del proletariado y estar formado por todo el pueblo que toma directamente en sus manos el poder del Estado, pasando a constituir él mismo las instituciones de ese poder. “Necesitamos un Estado, pero no como el que necesita la burguesía, con los órganos del poder - en forma de policía, ejército, burocracia- separados del pueblo y en contra de él”
Esa maquinaria del Estado ya hecha, que le ha servido a la burguesía para sus propios fines, es reemplazada por otra que sirve al proletariado y cuyas instituciones están fundidas por el pueblo mismo. Es él quien pasa ahora a ejercer estas funciones en forma directa y en condiciones de imponerlas por la fuerza contra la burguesía al no existir la separación entre el ejército permanente y el pueblo armado. El poder generalizado del pueblo en todos los aspectos de la vida social es lo único que puede impedir que la minoría, aún poderosa, tome nuevamente el poder durante este período en que el proletariado va creando las condiciones que harán desaparecer definitivamente a la burguesía como clase. A este nuevo tipo de Estado, que se establece después de la toma del poder por el proletariado, es lo que se llama dictadura del proletariado.
LA DICTADURA DEL PROLETARIADO NO ES LA NEGACIÓN DE LA DEMOCRACIA
Si preguntamos, ¿qué se entiende por dictadura?, la mayor parte de la gente nos responderá que se trata de un régimen político en el que desaparecen la democracia y la libertad, es decir, que se trata de una tiranía.  Pero para el marxismo la dictadura tiene un sentido distinto al que se le da comúnmente. Sabemos que la sociedad está constituida por diferentes clases sociales, y que entre éstas unas han explotado a las otras, ejerciendo sobre ellas todo su poder económico, político e ideológico.
Lo que interesa al marxismo frente al problema de la dictadura, es preguntar: ¿a qué clase se pretende someter? ¿Cuál es la clase que, como clase, debe finalmente desaparecer?  La dictadura del proletariado es la “organización centralizada de la fuerza” contra la escasa minoría, que mientras estuvo en el poder utilizó todos los mecanismos que tuvo a su alcance para explotar y oprimir al pueblo.
Es la dictadura ejercida por los trabajadores y explotados para aplastar la resistencia de los explotadores. La dictadura del proletariado, según Lenin, une la dictadura con la democracia. La dictadura contra la burguesía, es decir, contra la minoría de la población, y la democracia, es decir, la participación general y en igualdad de derechos de toda la masa de la población en todos los asuntos estatales y en todos los complejos problemas que implica la destrucción del capitalismo.
La democracia proletaria es, por lo tanto, una democracia mucho más amplia y más perfecta que la democracia burguesa. Pero, para serlo, debe someter a las clases hasta entonces dominantes. Sin destruir el poder económico y político e ideológico de estas clases no pueden existir bienestar y democracia para el pueblo. El marxismo afirma esto porque reconoce la existencia de intereses antagónicos entre los grupos de la sociedad, y por eso no cae en la ilusión de creer que estos grupos puedan darse la mano para marchar juntos hacia la nueva sociedad.
Sólo si la clase dominante estuviera dispuesta a abandonar voluntariamente sus privilegios, la dictadura del proletariado no sería necesaria, ahora bien, aunque las formas de los Estados burgueses son extraordinariamente diversas (y van: desde el régimen democrático parlamentario a la dictadura militar), su esencia es siempre la misma: una dictadura de la burguesía; de la misma manera, la transición del capitalismo al comunismo puede darse con una enorme diversidad de formas políticas, pero con una esencia fundamental: la dictadura del proletariado.
Por ejemplo, en determinadas formas de dictadura del proletariado se puede mantener la participación electoral de la burguesía.
¿QUÉ HACE NECESARIA LA DICTADURA DEL PROLETARIADO DURANTE EL SOCIALISMO?
Si el proletariado llega al poder y logra expropiar en un breve plazo a los grandes capitalistas, ¿por qué se hace necesario establecer un régimen de dictadura del proletariado? Porque la burguesía usa las ventajas que aún conserva sobre el proletariado para oponerse violentamente al nuevo poder. Estas ventajas les crean esperanzas en la vuelta al capitalismo que se transforman en tentativas concretas de imponerlo nuevamente.
Históricamente los explotadores siempre han opuesto una resistencia prolongada y desesperada por imponer de nuevo un régimen que defienda sus intereses.
Ellos pierden sus fábricas y sus tierras, pero les queda mucho dinero (la mayor parte de éste colocado en bancos extranjeros). Quedan en su poder durante algún tiempo numerosos bienes. Tienen muchas relaciones, la mayoría de las cuales pasan a formar parte del nuevo régimen en sus primeros pasos. Sus hábitos de organización y de dirección, el conocimiento de los secretos de la administración y su educación generalmente muy avanzada les dan una gran fuerza. Mantienen lazos estrechos con el personal técnico de alta jerarquía, el que lleva una vida burguesa y piensa con ideas burguesas. Tienen generalmente una experiencia superior en el arte militar. No menos importantes son sus relaciones internacionales.
El internacionalismo de la burguesía se fortalece cada día más. Por otra parte, a través de todo este poder que todavía tienen en sus manos, y usando especialmente su influencia ideológica de siglos, pueden conquistar para sus posiciones a las masas explotadas menos desarrolladas.
Por todas estas razones, los explotadores conservan durante largos años ventajas reales sobre los explotados. Si esta clase y sus aliados aceptaran que ya no tienen ningún papel histórico que jugar, si abandonaran voluntariamente sus privilegios, la presión, el sometimiento, es decir, la violencia contra ellos estaría de más.
LA DICTADURA DEL PROLETARIADO NO CONSISTE SÓLO NI PRINCIPALMENTE EN LA VIOLENCIA.
Las tareas de la dictadura del proletariado no son sólo tareas destructivas, tareas represivas. Su característica principal no es la violencia. Lo principal está en la organización y disciplina de la clase obrera, como grupo de la sociedad que dirige al resto de los trabajadores en la construcción de la nueva sociedad.
El objetivo del proletariado es destruir las bases sobre las cuales descansa la explotación del hombre por el hombre, convertir a todos los miembros de la sociedad en trabajadores, suprimir la división de la sociedad en clases y establecer las nuevas relaciones de colaboración y solidaridad entre los hombres, para ello es necesario emprender la tarea de reorganizar toda la economía, cosa que no es fácil, que no se logra de un día para otro. Además, no es sólo a nivel económico donde deben producirse cambios fundamentales: éstos deben abarcar todos los aspectos de la vida. Una tarea constante es combatir la enorme fuerza de las costumbres heredadas de la sociedad capitalista.
Para realizar estas tareas, el proletariado debe esforzarse por agrupar junto a él al mayor número de personas, dirigiendo correctamente este proceso, evitando caer en métodos burocráticos, tomando en cuenta siempre el interés inmediato de las masas, el proletariado logrará cada vez más el compromiso de la mayoría de los trabajadores para avanzar en la construcción de la nueva sociedad.
LA DICTADURA DEL PROLETARIADO: UNO DE LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL MARXISMO
Después de este desarrollo, podemos entender mejor por qué una de las afirmaciones centrales del marxismo es que para suprimir las clases sociales, para llegar a la sociedad sin clases, a la sociedad comunista, es necesario pasar por un período de transición política caracterizado por la dictadura del proletariado. Lo más importante de la doctrina de Marx no es la lucha de clases, la que, según el propio autor, ya había sido descubierta antes por pensadores burgueses.
Es por ello que Lenin afirmaba que quien reconoce solamente la lucha de clases no es aún marxista, puede mantenerse todavía dentro del pensamiento burgués y de la política burguesa. Suponer que el marxismo es sólo la doctrina de la lucha de clases es limitarlo, reducirlo a algo que la burguesía puede aceptar. Marxista sólo es el que partiendo de la lucha de clases acepta la necesidad de la dictadura de la proletaria. La aceptación o el rechazo de la dictadura del proletariado permiten establecer una línea de demarcación entre las concepciones marxistas, proletarias y las concepciones pequeñas burguesas, reformistas.

EL SOCIALISMO Y “TRANSICIÓN AL SOCIALISMO”
El socialismo es la etapa de desarrollo social que comienza con el triunfo de la revolución proletaria. Se trata de una etapa que viene directamente del capitalismo y durante la cual se ajustan y transforman los elementos heredados de este sistema. Durante esta etapa van desapareciendo los elementos negativos y se van fortaleciendo los elementos que conducen al comunismo, a la etapa de la sociedad en la que desaparecen las clases sociales y el Estado como mecanismo de represión. Debido al carácter transitorio de esta etapa, se la suele llamar también transición al socialismo; sin embargo, siguiendo las reflexiones de Marx y Lenin, en ese caso nos parecería más correcto hablar de transición al comunismo. Las características fundamentales del socialismo son: la dictadura del proletariado, en lo político, y la propiedad social de los medios de producción más importantes junto a la planificación de la producción social, en lo económico.

LA PROPIEDAD SOCIAL DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN  
- ¿Qué se entiende por propiedad social de los medios de producción?
Los principales medios de producción (las grandes fábricas, minas y tierras) dejan de pertenecer a un grupo pequeño de personas: los capitalistas, para pasar a pertenecer a todo el pueblo.
El marxismo no plantea la supresión de la propiedad privada de los medios de consumo, es decir, de la vestimenta, de los alimentos diarios, de la casa donde se vive, etc. La propiedad personal de estos bienes de subsistencia no es una fuente de poder social sobre los hombres. En cambio, sí lo es la propiedad privada de los medios de producción: ella es la base de la explotación del hombre por el hombre.
- ¿De qué manera los medios de producción pasan a pertenecer a todo el pueblo?
A través del Estado. Es el Estado proletario, es decir, un nuevo tipo de Estado manejado por la clase obrera, el que toma posesión de estos bienes para hacer que los frutos que se obtengan con ellos, en lugar de ir a parar al bolsillo de unos pocos privilegiados, sean destinados a beneficiar a todo el pueblo. Durante toda esta etapa existe una cierta contradicción entre la propiedad social de los medios de producción y el control incompleto que tienen sobre estos medios de producción los propios trabajadores. Ellos no pueden llegar, de un día para otro, a dirigir efectivamente las empresas en que trabajan, y mucho menos pueden dirigir la economía a nivel regional y nacional. Una de las características de esta etapa es el esfuerzo por hacer desaparecer esta contradicción a través de un gran programa de educación para capacitar a los trabajadores frente a sus nuevas tareas y a través de la propia experiencia práctica de las masas al ejercer el poder desde la base.
LA PLANIFICACIÓN ECONÓMICA Y EL DESAROLLO DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS
El paso de los medios de producción a manos del Estado proletario permite planificar la economía en la forma más racional posible para ponerla al servicio del pueblo. Sólo si el Estado es el propietario de los medios de producción, es decir, sólo si es él quien puede disponer de ellos y de sus frutos, es posible dirigir la producción hacia fines sociales.
Cuando la propiedad de las empresas está en manos de particulares, aunque se trate de un colectivo de trabajadores, éstos tratarán de obtener el máximo de utilidades para su grupo, lo que generalmente no está de acuerdo con el interés general de la población.
Ahora bien, para que la planificación económica funcione no basta que el Estado pueda disponer de los medios de producción y de sus frutos. Es necesario que el plan esté basado en gran cantidad de información que venga desde los mismos centros de trabajo, para recoger así las opiniones de los trabajadores, que son los que llevarán adelante el plan. Sin la real participación de las bases para hacer y controlar el plan, se pueden cometer muchos errores.
Si se planifica correctamente la economía, el socialismo se caracteriza por un extraordinario crecimiento de las fuerzas productivas, liberadas ahora de las trabas que les imponían las relaciones de producción capitalista. Se avanza así desde un sistema donde reina la escasez a un sistema donde reina la abundancia.

EL PRINCIPIO: “A CADA UNO SEGÚN SU TRABAJO”
Uno de los principios del socialismo es que todos deben trabajar. En esta etapa desaparecen definitivamente los parásitos, las personas que antes vivían del trabajo de otros. En esta nueva sociedad “el que no trabaja no come”. Sin embargo, a pesar de que se pone fin a las clases explotadas, a los que viven de trabajo ajeno, todavía no desaparecen todas las desigualdades sociales.
Otro de los principios que rigen a esta sociedad es el que afirma que “a igual cantidad de trabajo, igual cantidad de producto”, o, lo que viene a ser lo mismo, “a cada uno según su trabajo”.
- ¿Por qué implica esto desigualdad social?
Porque a cada trabajador se le paga según su rendimiento. Y sin duda rinde más el trabajo de un obrero especializado que el de un obrero no especializado; el de un trabajador inteligente que el de uno menos inteligente; el de un trabajador sano físicamente que el de un trabajador físicamente débil.
La mayor parte de estas diferencias son una herencia del sistema capitalista. No todos los trabajadores tuvieron las mismas posibilidades para especializarse. No todos los trabajadores pudieron alimentarse bien durante el régimen capitalista.
- ¿Qué resultado da esto en la práctica?
Aunque todos deben trabajar en el socialismo, no todos reciben el mismo salario. Se mantienen así las “diferencias de riquezas”, porque se distribuyen según el trabajo y no según las necesidades. Lo propio de esta etapa de desarrollo social es la existencia de estas desigualdades, pero, al mismo tiempo, la tendencia a que éstas vayan desapareciendo hasta llegar a eliminarse definitivamente en el comunismo. Uno de los signos más importantes que señalan hasta qué punto se avanza en la construcción de la nueva sociedad es la medida en que estas desigualdades se hacen cada vez menores.
- Pero ¿por qué no se puede establecer inmediatamente un régimen en que cada uno reciba de acuerdo a lo que necesita?
Porque para ello se necesita un inmenso desarrollo de las fuerzas productivas, de modo que la riqueza social sea tan grande que permita satisfacer las necesidades básicas de todos los hombres.
Mientras haya escasez de productos no se podrá entregar a cada hombre todo lo que necesita para vivir en un completo bienestar.  Por otra parte, no se puede pensar que de un momento a otro los hombres vayan a trabajar teniendo en cuenta los intereses de la comunidad y vayan a tomar de ella sólo lo que necesitan para vivir, teniendo en cuenta las necesidades de los demás.
Una de las mayores dificultades de la construcción de la nueva sociedad es que ésta no se edifica con “hombres con las mejores intenciones”, criados en invernadero, sino con hombres que han nacido en el capitalismo y que han sido corrompidos por ese sistema.
Lenin decía al respecto que el obrero nunca ha estado separado de la vieja sociedad por “una muralla china”. En él queda mucho de la manera de pensar de la sociedad capitalista. Los obreros edifican la nueva sociedad sin haberse transformado todavía en hombres nuevos que estén limpios del barro del viejo mundo. Ellos siguen por un tiempo metidos hasta las rodillas en este barro.
Lo único que cabe es soñar con limpiarse de este fango, pero sería la mayor de las utopías creer que esto puede lograrse inmediatamente. Eso sería una utopía que en la práctica pondría al comunismo en el cielo y no en la tierra. No, no es así como comenzamos a organizar el socialismo. Lo comenzamos colocándonos en el terreno de la sociedad capitalista, luchando contra todas las debilidades y deficiencias que sufren también los trabajadores y que empujan al proletariado hacia abajo.
En esta lucha hay numerosos viejos hábitos y costumbres separatistas, tan características en los pequeños propietarios que se guían por el antiguo lema: “Cada uno para sí y Dios para todos”
Teniendo en cuenta este hecho, Lenin, que era un dirigente político que tenía los pies bien pues tos en la tierra, nunca pensó que había que eliminar de un día para otro los estímulos materiales para lograr un aumento de la producción. Consideraba que, esta recompensa indirecta era necesaria para cumplir con las metas finales de esta sociedad. Tampoco dejaba de dar importancia a la emulación socialista para impulsar a las masas a la acción y lograr aumentar la productividad del trabajo. Pero, al mismo tiempo, Lenin hacía notar el inmenso valor que tenía el trabajo voluntario que los trabajadores hacían en los llamados “sábados rojos”, porque veía en eso “un principio real del comunismo”.
Sin embargo, es muy importante no confundir la vanguardia de un movimiento con la masa que forma parte de éste. La vanguardia debe ser capaz de darse cuenta de cuáles son los intereses inmediatos de esa masa y conducirla, a partir de allí, a las metas superiores.
Por ejemplo, si los obreros están acostumbrados a rendir en el trabajo cuando son estimulados por premios materiales, no se les puede exigir de un día para otro -cuando la empresa pasa a ser propiedad social- que renuncien al estímulo económico “porque ahora están trabajando para todo el pueblo”. Pero ello no implica que la vanguardia, los dirigentes, dejen de luchar por convencer a la masa de la verdad de estos ideales. Ellos deben, por el contrario, demostrar con el ejemplo su propio convencimiento y, trabajando más duro que nadie, renunciar a estos estímulos.
LA DIVISIÓN ENTRE TRABAJO MANUAL E INTELECTUAL
Por otra parte, las diferencias no pueden desaparecer mientras exista la división entre el trabajo manual y el trabajo intelectual; es decir, mientras un grupo minoritario de personas, por la educación que ha recibido, pueda dedicarse a tareas puramente intelectuales, mientras la gran mayoría dedica su tiempo a la producción material.
Estas diferencias se irán superando a medida que todos los trabajadores vayan logrando una educación completa y en la medida en que se combine el trabajo productivo material con las tareas de tipo intelectual. Una forma para conseguir esto es combinar la enseñanza escolar con el trabajo productivo. Otra forma es hacer que quienes cumplen tareas de tipo intelectual, como son las tareas de dirección o administración de algún organismo, realicen un trabajo productivo durante algunos meses al año.


LAS CLASES SOCIALES EN EL SOCIALISMO
Por último, las diferencias no podrán desaparecer mientras no desaparezcan las clases sociales.
- Pero ¿acaso el socialismo no termina con los explotadores y, por lo tanto, con las clases sociales?
En el socialismo la clase explotadora desaparece por completo desde el punto de vista de su poder económico, pero siguen existiendo otros grupos y clases sociales, especialmente la pequeña burguesía agraria y urbana, que van desapareciendo poco a poco.
La clase explotadora se esfuerza por ganarse a estos sectores sociales, para tratar de recupera el poder. Ello se facilita por el hecho de que mientras no desaparezca la influencia ideológica de largos años de capitalismo, esta ideología puede penetrar en las clases todavía existentes, incluso en el proletariado. Se produce así en este período una dura lucha ideológica entre posiciones de clase burguesa y posiciones de clase proletaria.
Por estas razones y por las que vimos en la primera parte de este Cuaderno, la lucha de clases no desaparece durante el socialismo y, por el contrario, tiende a veces a intensificarse.
EL COMUNISMO: CONDICIONES NECESARIAS PARA LA IMPLANTACIÓN DEL COMUNISMO
El comunismo es la etapa superior del modo de producción que comienza con la toma del poder político por el proletariado.
Debido a que estamos muy lejos todavía de esa nueva sociedad, no podemos precisar en forma rigurosa y científica todas sus características. Pero, gracias al conocimiento de las leyes que rigen el desarrollo de las sociedades y a la experiencia de sesenta años de socialismo, podemos prever sus grandes líneas.
En primer lugar, se requiere que la escasez de medios de consumo sea reemplazada por la abundancia de ellos. Esto se puede lograr porque ya en la etapa anterior todos los medios de producción habían pasado a ser propiedad social. Ello permite la planificación total de la economía y la introducción de la ciencia y la tecnología en todas las ramas de la producción social.
De esta manera, las fuerzas productivas pueden alcanzar un gran desarrollo, aumentando nuevamente la cantidad de bienes de consumo popular. Esto permite satisfacer las necesidades de todos los miembros de la sociedad.  Pero este dominio absoluto de las fuerzas sociales y productivas podrá beneficiar a todos los hombres si se cumple una segunda condición: el triunfo del comunismo a nivel mundial, destruyendo el capitalismo imperialista en todos los países. El comunismo no podrá existir sólo en algunos “países comunistas”
El desarrollo actual de la economía, de las comunicaciones y de las contradicciones entre los países lo impiden. Por ejemplo, muchos recursos que podrían destinarse a mejorar las condiciones de vida del hombre deben destinarse a mantener y equipar a un ejército permanente para defenderse de un posible ataque de los países imperialistas, sólo cuando estas condiciones se cumplan plenamente podrá existir el comunismo, y sólo entonces se dejará atrás para siempre el “reino de la necesidad” para entrar en el “reino de la libertad”
Veamos ahora, después de estas advertencias, las características generales de esta etapa superior de la sociedad comunista.
LAS RELACIONES DE PRODUCCIÓN COMUNISTA
Durante esta fase de la sociedad ya no existen medios de producción en manos de sectores privados, todos estos bienes han pasado a ser propiedad social. No existen las clases sociales. Por otra parte, desaparece en ella la contradicción entre la propiedad social y un control incompleto de la producción por parte de los trabajadores.
Esta situación se fue superando en el socialismo por medio de la práctica y la educación de los trabajadores en la administración de las empresas. En el comunismo ellos dirigen realmente las empresas y los organismos regionales y nacionales en que se planifican la economía y los otros aspectos de la vida social.
El desarrollo de las relaciones de producción comunista: las relaciones de colaboración recíproca, crean una nueva forma de vida y una nueva visión del mundo que permite a los hombres desarrollarse personalmente en el trabajo y a la vez contribuir al desarrollo de la sociedad en su conjunto. Los intereses individuales pasan a ser inmediatamente intereses sociales al no existir ya las causas que generan antagonismos entre los hombres.
EL NUEVO CARÁCTER DEL TRABAJO
El trabajo en la sociedad comunista avanzada deja de ser un medio de subsistencia y se transforma en un medio para poner en práctica la imaginación, la capacidad de creación y la iniciativa de todos los hombres. Al no estar obligados a trabajar para satisfacer sus necesidades, los hombres realizan esta actividad impulsados por su interés de descubrir sus propias posibilidades. El trabajo no se realiza, entonces, para recibir un salario, sino que es la manera como los individuos logran desarrollarse personalmente y sumarse al enriquecimiento material y social del conjunto de la sociedad.
- Pero ¿qué condiciones se necesitan para que esto sea posible?
DIRIGIR EL DESARROLLO DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS PARA LIBERAR AL HOMBRE DEL ESFUERZO DEL TRABAJO INDIVIDUAL PARA SATISFACER SUS NECESIDADES
Los adelantos de la ciencia y la técnica deben lograr un aumento de la productividad y del trabajo. Esto debe permitir un bienestar y una riqueza social que no signifiquen un aumento del esfuerzo de los hombres por lograrlos.
Para ello las máquinas y los diversos sistemas de automatización de los procesos productivos en las fábricas, las minas, el campo, deben liberar al hombre del trabajo pesado, monótono y sin sentido. De este modo los hombres podrán dedicar una parte mínima de su tiempo a las labores ingratas, empleando la mayor parte del tiempo en actividades creativas del más diverso tipo, ya sea dentro de la producción o fuera de ella.
LA DESAPARICIÓN DE LA DIVISIÓN ENTRE EL TRABAJO MANUAL E INTELECTUAL Y ENTRE DIFERENTES ESPECIALIDADES
En el comunismo, el trabajo productivo, realizado fundamentalmente por las máquinas, transformará las funciones del trabajador colectivo en un conjunto de hombre que controla y dirige la producción.
Todos los trabajadores tendrán la educación y la instrucción necesarias para realizar fundamentalmente labores intelectuales de dirección y control que no están separadas de su actividad manual. Por esta misma razón, los hombres no estarán amarrados a una sola especialidad, y, por lo tanto, las funciones que desarrollen en el trabajo podrán variar: existirá la posibilidad de que cada trabajador ocupe lugares distintos dentro del trabajo colectivo: durante un tiempo podrá estar a cargo de una máquina; durante otro, a cargo de todo el proceso de producción. En este sentido los hombres serán hombres completos, capaces de hacerlo todo, de orientarse en todo el sistema de producción, de comprenderlo en su conjunto y, por lo tanto, de contribuir a su desarrollo y perfeccionamiento con su propia iniciativa.
LA DESAPARICIÓN DE LA CONTRADICCIÓN ENTRE EL CAMPO Y LA CIUDAD.
Para que los hombres puedan realmente elegir su actividad y contribuir a la producción en su conjunto, la forma y las condiciones del trabajo de la industria y de la agricultura deben ser semejantes. Esto significa que la producción agrícola, que ha estado atrasada con respecto a la producción industrial, deberá tener un desarrollo igual al resto de la actividad productiva de la sociedad.
Para esta transformación es necesario introducir la ciencia y la técnica en los métodos y procesos de producción agrícola. Es necesario destruir el aislamiento de los trabajadores agrícolas y establecer las mismas condiciones de vida en toda la sociedad: que todos los hombres tengan educación, salud, cultura, recreación, etc.
Sólo de esta manera el trabajo de toda la sociedad será un trabajo con iguales posibilidades de desarrollo de las potencialidades personales y sociales.

EL PRINCIPIO: “DE CADA UNO SEGÚN SU CAPACIDAD Y A CADA UNO SEGÚN SU NECESIDAD”
En páginas anteriores veíamos cómo y por qué, en el socialismo, el hombre recibe de la sociedad una parte de las riquezas producidas, según el tipo y calidad del trabajo que él ejecuta. Veíamos también que esto producía necesariamente una desigualdad en los ingresos, pero que ella debía irse eliminando a medida que se avanzaba hacia el comunismo. Esto no podía ser de otro modo mientras los bienes fueran todavía escasos y los hombres mantuvieran en mayor o menor medida una mentalidad capitalista.
En la sociedad comunista, en cambio, cada hombre elige libremente el trabajo que desarrollará y entrega a la sociedad según su capacidad, obteniendo de la sociedad lo que necesita para vivir. Los bienes pertenecen a un fondo común, del cual cada persona retira lo que le hace falta. Así se cumple la verdadera igualdad social, ya que se toman en cuenta las diferencias reales que existen entre los hombres.
No todas las personas pueden contribuir de la misma manera ni en la misma cantidad al trabajo social, porque no todos tienen la misma capacidad de trabajo. Por otra parte, sus necesidades son distintas en cada caso.
Una persona que prefiere vivir en la ciudad, por ejemplo, necesita determinados bienes y usa distintas cantidades de ciertos bienes, en relación a otra que prefiere vivir cerca de la naturaleza. Es evidente que sus necesidades no están relacionadas con lo que cada uno aporta a la sociedad.
Al no tener una medida, el trabajo deja de ser regulado por la ley del valor y los productos del trabajo no se distribuyen a través de la compraventa en el mercado, sino que pasan a integrar un fondo común social, del cual cada persona retira lo que necesita. Desaparece así la necesidad del dinero y se podrá usar un sistema de bonos que permita la contabilidad social para hacer que lo que produce la sociedad esté de acuerdo al consumo de la población.
En el comunismo desaparece el egoísmo de los hombres. Esto no es una característica de los hombres como tales, sino un resultado de las condiciones en que los hombres viven, como son las condiciones que existen en el capitalismo: la lucha individual de unos hombres contra otros por lograr suficientes bienes para vivir. En cambio, las relaciones de colaboración en las que los hombres producen en el comunismo, y la abundancia que resulta de ello, hacen que a nadie se le ocurra acaparar bienes para sí.
El comunismo es la igualdad en la abundancia y no la igualdad en la miseria, como plantean los reaccionarios.


LA DESAPARICIÓN DEL ESTADO Y DE LAS CLASES SOCIALES.
Ya veíamos en la primera parte de este cuaderno que la dictadura del proletariado se caracterizaba por ser una democracia para la gran masa del pueblo, apareciendo como una dictadura sólo para aquellos pequeños grupos a los que habría que someter.
Este nuevo tipo de Estado tenía como función principal la de dirigir la construcción de la nueva sociedad, impidiendo que las clases y grupos que se oponen a ella logren detener su avance. A medida que estas clases y grupos van desapareciendo y a medida que se van consolidando las bases materiales y culturales de la nueva sociedad, el Estado va desapareciendo, va extinguiéndose de a poco, hasta dejar de ser un Estado propiamente tal en sentido marxista, es decir, un aparato de dominación de una clase sobre otra, para transformarse en un aparato “administrador de cosas”
“Cuando ya no exista ninguna clase social a la que haya que mantener sometida; cuando desaparezcan, junto con la dominación de clase, junto con la lucha por la existencia individual producida por la actual anarquía de la producción, los choques y los excesos que resultan de esto, no habrá ya nada que reprimir ni hará falta, por tanto, una fuerza especial de represión que es el Estado”
A medida que la lucha por la existencia es reemplazada por la abundancia y el bienestar general, a medida que los hombres toman en sus manos la producción, a medida que adquieren disciplina y conciencia social, “la intervención de la autoridad del Estado en las relaciones sociales estará de más en un campo tras otro de la vida social y dejará de existir por sí misma”
Esta desaparición o extinción del Estado es, por lo tanto, un proceso que resulta de determinadas condiciones que se van estableciendo en el desarrollo del socialismo. El Estado deja de existir en el comunismo porque ya no es necesario.
-Pero ¿cómo se organiza entonces la sociedad?
Lo que se extingue son todos aquellos aparatos que ejercen control, que imponen disciplina y que llevan a cabo la violencia en caso de resistencia de alguna clase o grupo social. Pero se mantienen y desarrollan aquellos aparatos a través de los cuales el pueblo ejerce funciones de administración y planificación de la economía y de la vida social, tanto a nivel local como general.  “El gobierno sobre las personas es sustituido por la administración de las cosas y los procesos de producción”
Libres de la necesidad y de la opresión, los hombres en el comunismo harán que la sociedad cumpla con los deseos de todos los hombres. El conocimiento científico de ella, el dominio de las fuerzas productivas y sociales y la participación de todos los hombres en la dirección de la sociedad, hacen que esto sea posible.
En el comunismo los hombres serán dueños de hacer que el futuro de la humanidad corresponda a lo que ellos quieran: planificación en forma libre y consciente la historia hacia adelante.

CONCLUSIÓN
Para terminar, después de haber definido lo que entendemos por socialismo y comunismo y el carácter que debe tener el Estado para cumplir las transformaciones revolucionarias que permitan suprimir al capitalismo y avanzar hacia el comunismo, debemos insistir en que no es posible, como piensan algunos, construir la sociedad comunista sin pasar por un período en que exista un Estado fuerte en manos del proletariado y sus aliados, dispuesto a someter a todos los que se opongan a avanzar hacia la supresión total de la explotación del hombre por el hombre.
Negar esto es plantear soluciones utópicas, pensar que el Estado cumple funciones neutras, por encima de las clases, porque es sólo un órgano administrador de cosas. Quienes hacen estos planteamientos parecen no ver que necesariamente los dueños del capital se opondrán al traspaso de las empresas a manos de los trabajadores y que usaran, entre otras cosas, precisamente los mecanismos del Estado que todavía estén en sus manos para hacerlo.

RESUMEN
Hemos estudiado cuáles son las dos etapas del modo de producción comunista. Vimos que la etapa inferior o socialismo era un período de transición entre el capitalismo y el comunismo porque en él se construía la base política, material y social de la nueva sociedad. En lo político, el Estado burgués era sustituido por un tipo especial de Estado: la dictadura del proletariado, cuya tarea era conducir el proceso hasta la desaparición completa de las clases sociales, y a medida que esto se iba cumpliendo, él mismo iba desapareciendo o extinguiéndose como Estado. En lo económico, el paso de la propiedad privada capitalista de los medios de producción a la propiedad social de ellos permitía ir reemplazando las relaciones de explotación por las nuevas relaciones de colaboración recíproca. Esto liberaba a su vez a las fuerzas productivas que comenzaban a adquirir un gran desarrollo.
En lo social, el control directo del pueblo de las funciones productivas y administrativas de la sociedad se hacía cada vez mayor a medida que los trabajadores se capacitaban en la práctica y por medio de su amplio acceso a la educación y la cultura. En todo este período de construcción de la nueva sociedad se aplicaba el principio socialista: “A cada uno según su trabajo”
Analizamos a continuación la etapa superior de la sociedad comunista o comunismo, comenzando por analizar cuáles eran las condiciones necesarias para su implantación. Luego vimos cuáles eran los rasgos generales de esa etapa, que se desprendían de la base política, material y social ya plenamente lograda. Las relaciones de colaboración recíproca se establecían en toda la producción social y el bienestar y la abundancia se harán generales a toda la sociedad.
El trabajo dejaba de ser un medio de subsistencia y pasaba a ser un medio de desarrollo creativo, tanto del individuo como de la sociedad en su conjunto. Con ello se transformaban por completo la vida social y la visión del mundo de los hombres. Se establecía el principio comunista: “De cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades”. Por último, analizábamos cómo desaparecía o se extinguía el Estado que había surgido en el socialismo, porque en esta etapa comunista la ausencia de clases sociales, la elevada conciencia social lograda y la participación de todos los hombres en el manejo de la sociedad, lo hacían innecesario.

LA CONSTITUCION POLITICA Y SUS CAMBIOS





La acción de tutela: ¿un mecanismo de protección del derecho a la salud y un proceso alterno?


A partir de la Constitución de 1991 se consagran en Colombia mecanismos de protección de derechos fundamentales de carácter más expedito, como es el caso de la acción de tutela, creada "para reclamar ante los jueces, en todo momento y lugar, mediante un procedimiento preferente y sumario, por sí misma o por quien actúe a su nombre, la protección inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales, cuando quiera que estos resulten vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública. De igual manera, la Carta Constitucional consagra en los artículos 48 y 49 el derecho a la seguridad social y a la salud respectivamente, asignándoles para su desarrollo y efectividad tres principios de alcance constitucional: eficiencia, universalidad y solidaridad, siendo necesario aclarar que el desarrollo normativo de carácter primordial de estos dos derechos se dio en 1993 con la expedición de la Ley 100 que crea el sistema de seguridad social integral y que reglamenta el sistema pensional, el de salud y el de riesgos profesionales. En su Artículo 162 reza “El sistema general de seguridad social de salud crea las condiciones de acceso a un plan obligatorio de salud para todos los habitantes del territorio nacional antes del año 2001”. El interés de este artículo es explorar a través de un proceso de revisión bibliográfica, la sistematización del conocimiento dado por la Ley, así como del análisis de los fallos de tutela y los recobros solicitados al Fondo de Solidaridad y Garantía (FOSYGA) el verdadero alcance del derecho a la salud en un entorno social y económico que ha impedido incrementar la cobertura de la seguridad social tanto desde el punto de vista poblacional como de los paquetes de servicios de salud ofrecidos y, si realmente en la práctica se ha hecho efectivo el derecho a la salud a través de la prestación del servicio bajo parámetros de calidad, protección integral y obligatoriedad, entre otros. Se fundamenta en un revisión sistemática de la normatividad que ha orientado el espíritu del legislador en torno al alcance del derecho a la salud en Colombia, así como en el análisis de los fallos de tutela generados por la Corte Constitucional y de la interpretación que sobre ellos han realizado diferentes autores quienes indagan sobre cuál es en la práctica la aplicabilidad del derecho a la salud expresada en su forma más concreta a través de la efectiva prestación de los servicios para la población colombiana. Se analiza el alcance del derecho a la salud bajo la normatividad constitucional, legal y los fallos de la Corte Constitucional y cómo a través de la acción de tutelase están persiguiendo dos finalidades: la primera, la protección del derecho a la salud y la segunda, la efectiva prestación de la atención en salud. RESULTADOS Se enfatiza en este punto cuál es el alcance del derecho a la salud desde el contexto legal y jurídico, el fundamento de las acciones jurídicas instauradas y el incremento de los recobros generados por los fallos, así como el alcance dela protección constitucional de este derecho y las tendencias observadas en su reconocimiento a través de los fallos de tutela de la Corte Constitucional. Alcance del derecho a la salud. A partir de la Constitución de 1991, el ciudadano colombiano fue titular de dos derechos de importancia trascendental: el derecho a la seguridad social y el derecho a la salud, incluidos ambos en el Título II, Capítulo 2, bajo la denominación de Derechos económicos, sociales y culturales, asignándoles como principios la universalidad, la solidaridad y la eficiencia, derechos elevados a la categoría de servicios públicos de carácter obligatorio, y su prestación bajo la dirección, coordinación y control del Estado. Se puede afirmar que la tutela consagrada como mecanismos de protección de derechos fundamentales se ha convertido, en relación con el derecho a la salud, en un instrumento con una doble finalidad: por un lado como mecanismo de protección de derechos fundamentales cuando, como consecuencia de la no protección del derecho a la salud, se afecte o lesione el derecho a la vida u otro tipo de derechos de contenido fundamental, como lo es también la garantía del mínimo vital, pero también con una segunda finalidad, como un proceso alterno que deben utilizar los usuarios para acceder a servicios de salud y más concretamente a la atención médica a través de la cual se hace efectivo el derecho. El derecho a la seguridad social se considera como un derecho de contenido prestacional, porque, para su efectividad, requiere de una serie de normas y asignaciones de carácter presupuestal, además de un esquema de organización que permita la viabilidad de la prestación de determinado servicio público. En relación con el derecho a la salud se encuentra también por fuera del listado de derechos fundamentales y está incluido en aquellos de carácter social, económico y cultural. Sobre el alcance de su protección constitucional consagrado en la carta en el Artículo 49, se ha pronunciado la Corte en múltiples fallos; su jurisprudencia ha determinado que si bien el derecho a la salud tiene carácter prestacional, adquiere la connotación de fundamental cuando como resultado de su vulneración se coloca en peligro el derecho a la vida, este si un derecho de carácter fundamental. En efecto, la Corte ha expresado: … que si bien el derecho a la salud no es en sí mismo un derecho fundamental sí puede llegar a ser efectivamente protegido, cuando la inescindibilidad entre el derecho a la salud y el derecho a la vida hagan necesario garantizar este último, a través de la recuperación del primero, a fin de asegurar el amparo de las personas y de su dignidad. De ahí que el derecho a la salud sea un derecho protegido constitucionalmente en los eventos en que por conexidad, su perturbación pone en peligro de la vida u otros derechos fundamentales de las personas. Se establece el concepto de la salud como un servicio público generador de derechos prestacionales y del cual se derivan derechos fundamentales; señala la Corte que la salud sólo es tutelable por conexidad con el derecho a la vida, siendo considerado tal derecho en los demás casos, como un derecho de contenido prestacional con la implicaciones que ello produce con respecto a su protección y eficacia. Es por tanto un derecho de protección constitucional en aquellos eventos en que por conexidad, su perturbación pone en peligro la vida u otros derechos fundamentales de las personas. En este orden de ideas, la atención idónea y oportuna, los tratamientos médicos y las cirugías entre otros aspectos, pueden ser objeto de protección por vía de tutela. Al respecto expresa la Corte Constitucional Por consiguiente, la atención idónea y oportuna, los tratamientos médicos, las cirugías, la entrega de medicamentos, etc., pueden ser objeto de protección por vía de tutela, en situaciones en que la salud adquiere por conexidad con el derecho a la vida, el carácter de derecho fundamental. Sin duda, el criterio para definir la salud como derecho inescindible de la vida, lo toma la Corte entendiendo la concepción del proceso salud enfermedad más allá de una explicación circunscrita únicamente a su existencia biológica, pues admite la posibilidad de que la persona que ejerza tal derecho pueda llevar una vida digna y alejada del sufrimiento, de modo que tenga un desempeño normal en la sociedad; es este y no otro el sentido que le otorga la Ley 100/93 en su Artículo 156, Literal c, cuando expresa. Todos los afiliados al sistema general de seguridad social en salud recibirán un plan integral de protección de la salud, con atención preventiva, médico-quirúrgica y medicamentos esenciales, que será denominado el plan obligatorio de salud (POS). Es claro, de acuerdo con lo anterior, que el derecho a la salud sólo adquiere su connotación de derecho fundamental cuándo, cómo consecuencia de su vulneración, se pone en peligro la preservación de un derecho contenido en el Título II Capítulo I de la Constitución actual (artículos11 al 41) y muy especialmente el derecho a la vida y a la dignidad de la persona. Surge entonces el interrogante ¿Hasta dónde llega el núcleo esencial de la salud? Si bien la Constitución Política garantizó la seguridad social y el acceso a los servicios de salud como un derecho, en algunos casos la Corte ha considerado que este derecho no es fundamental para todas las personas, es decir, es fundamental sólo para aquellas personas en cuyos casos su derecho a la salud y su derecho a la vida resulte inescindible. Entiende la Corte …para el estudio de las acciones de tutela, que la relación entre el derecho a la salud y el derecho a la vida… es inseparable cuando el vínculo existente entre ambos derechos es de tal naturaleza que no cabe duda para el juez que con la afectación del primero se estaría vulnerando el segundo… En conclusión, la Corte ha definido el alcance de este derecho en dos sentidos: el primero de ellos hace referencia a la salud como un servicio público generador de derechos prestacionales, y de otro lado, la salud como servicio público generador de derechos fundamentales; en este último sentido se basa el alcance de la protección del derecho en la jurisprudencia constitucional. Orientan la Ley 100/93 tres principios de carácter constitucional: universalidad, eficiencia y solidaridad y de contenido legal enunciados los primeros en el Artículo 2 literales d, e y f, así como también los contemplados en el Artículo 153 como fundamentos del servicio público, a saber: equidad, obligatoriedad, protección integral, libre escogencia, autonomía de las instituciones, descentralización administrativa, participación social, concertación y calidad. Dos aspectos llaman la atención sobre el tema tratado, el primero se deduce de lo expresado en el Artículo 162 dela Ley 100/93 cuando reza 2 “El Sistema General de Seguridad Social de Salud (SGSSS) crea las condiciones de acceso a un plan obligatorio de salud para todos los habitantes del territorio nacional antes del año 2001” y el segundo, el efectivo cumplimiento del principios de protección integral desarrollado en el Artículo 153 Numeral 3 de la misma ley que a la letra reza “El SGSSS brindará atención en salud integral a la población en sus fases de educación, información y fomento de la salud y la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación, en cantidad, oportunidad, calidad y eficiencia de conformidad con lo previsto en el Artículo 162 respecto del plan obligatorio de salud”. Surgen interrogantes ¿Se puede hablar realmente de una protección integral bajo el esquema previsto por el sistema actual? ¿Han aumentado las coberturas a la seguridad social bajo la afiliación a los regímenes contributivo y subsidiado? ¿Hay efectivamente condiciones de acceso a un plan obligatorio en salud? ¿El número de acciones de tutela instauradas en el país, los hechos que la sustentan, sus fundamentos de derecho y los recobros generados al FOSYGA por su causa, permiten concluir que ha surgido un proceso alterno de acceso a servicios de salud a través de su accionar? Explorando un poco en estos interrogantes el panorama es preocupante.

Ana Cristina Serna Garcìa


QUIEN ES UN COLOMBIANO



¿Quién es un Colombiano?

Colombia se compone de territorio heterogéneo americano, dando paso a los procesos de transculturación. Asimismo, el mestizaje funciona como punto fundamental para ahondar en esa identidad múltiple y dinámica puesto que al ser una relación entre el hombre con sus semejantes y con el mundo que lo rodea indica una movilidad constante.
Es importante, pues precisar que las formas de ver el mundo por parte de los diferentes actores de este proceso de intercambio cultural, dieron paso a la construcción y deconstrucción de imaginarios e igualmente a la dinámica de una identidad que se iría modificando, cambiando, nutriendo de lo propio y de lo ajeno. La visión de mundo siendo por un lado, una manera de interpretar el mundo se posiciona como punto esencial en la identidad cultural del pueblo Colombiano. Es decir, cada uno de los sujetos culturales que pertenecían o que se asentaron en este territorio, proporcionaron una mirada la cual implicaba una interpretación de la concepción de la realidad y una adaptación a nuevas configuraciones sociales. Dicha interpretación del mundo también se amplió hacia la manera por medio de la cual cada sujeto veía la realidad mítica y religiosa subyacente en las sociedades Colombianas.
Por otro lado, la visión de mundo también se determina por la lengua, es decir la manera de nombrar los elementos de la realidad e imaginarios. En el choque de culturas, la visión de mundo se modificó en doble dirección desde el momento mismo de la imposición de una lengua porque se generaba un cambio en los modos de enunciación y por ende en la forma de nombrar la realidad. Durante el período de la Conquista y la Colonia, uno de los problemas de comunicabilidad se refleja en cuanto a la insuficiencia de la lengua española para nombrar los fenómenos y las realidades Colombianas. Se resaltan los procesos de mezcla y de modificación de referentes, es decir, el español utilizado por los primeros colonos tuvo cambios en el momento de expandirse en este territorio. La lengua que nosotros hablamos hoy, no es la lengua española y sobre todo no es la lengua española que llegó hace cinco siglos, sino que es una lengua que se ha enriquecido de nuestra experiencia y que está llena de cosas nuestras. La importancia de la visión de mundo en el choque de culturas, no sólo destacó los imaginarios provenientes de cada cultura sino que dio paso a la confrontación y a la mezcla.
Las diferencias étnicas y la diversidad cultural entre los pueblos Colombianos funcionan como base constitutiva de dichas sociedades develando las diversas visiones ante el mundo. La noción de sujeto Colombiano se construye entonces, a partir de un legado común ibérico, indígena y africano. De esta manera, se genera una nueva expresión sobre el mundo y por ende nuevas identidades culturales que conllevan a un rescate del legado ancestral y al mismo tiempo la inclusión de los intercambios culturales generados en el período de Conquista y Colonia e incluso los aportes de grupos migratorios posteriores a la colonia instaurados también en este territorio. La esfera cultural va cambiando, hecho que permite ahondar en la problemática que surge en el estudio de una identidad que se compone de múltiples elementos y que no se puede definir a sí misma desde la rigidez y la determinación puesto que está ligada a las manifestaciones culturales de sociedades que son cambiantes y móviles.


Ana Cristina Serna Garcìa


PARTIDOS POLITICOS




DEMOCRACIA Y PARTIDOS POLÍTICOS

Entrada la independencia en 1810 surgieron muchas disputas entre los federalistas y centralistas, surgiendo entonces, los dos partidos más tradicionales y antiguos en la historia de Colombia: el partido Conservador y el partido Liberal.
Posteriormente a la violencia bipartidista surgida por el enfrentamiento de ambos, deciden aliarse y dividirse el poder político, a éste período le llamamos el Frente Nacional. Consecuentemente con estas medidas los partidos crean desacuerdo y confrontación con el pueblo ya que sus iniciativas políticas no daban resultados; es por esta época que pierden credibilidad y autonomía. Otro hecho importante, se debió a la reforma de la Constitución de 1991, donde Colombia como Estado retomaba ciertas libertades y se transformaba en una democracia participativa a través del voto.
Actualmente, Colombia ha tenido enormes cambios y una mayoría participativa significativa en cuanto a nuevos partidos y movimientos políticos surgidos por la falta de credibilidad y diferencias con los partidos tradicionales, el decaimiento de los partidos políticos se debe a su falta de ideología arraigada y aplicada, contrariamente, puede verse cómo ahora en éstos últimos tiempos, son los candidatos quienes prácticamente representan con sus propuestas las necesidades y planes a tomar en su mandato, es decir, el candidato tiene más voz en una campaña que el mismo partido.
La mentalidad de la gente ha cambiado, ahora no se rige su voto únicamente al partido al que pertenece sino que se estudia la viabilidad y el desarrollo de todos los planes que cada candidato presenta para las elecciones. Otro punto que ha tenido implicaciones en la democracia colombiana se debe a que varios partidos nuevos han entrado a competir de la mano con los partidos tradicionales.
En la actualidad contamos con más de 66 partidos y movimientos inscritos participando, cada uno tiene propuestas y presenta una ideología que puede adaptarse a nuestros intereses. Además estas elecciones son únicas en la historia pues se ha aceptado la reelección presidencial, con esta nueva situación, es claro, que estamos en un momento trascendente de cambio donde por medio de nuestro voto, debemos imprimir nuestra voz y nuestros deseos que serán representados en la medida de lo posible, lo más benéficamente si ejercemos un voto consiente y legítimo.
Algunos son:
Partidos políticos:
Movimientos Políticos:

Partido Liberal Colombiano, Partido Conservador Colombiano, Partido Opción Ciudadana, Partido Cambio Radical, Partido Alianza Verde, Partido Alianza Social Independiente ASI, Partido Político MIRA, Partido Social de Unidad Nacional ‘Partido de la U’, Partido Polo Democrático Alternativo, Partido Unión Patriótica ‘UP’, Partido Centro Democrático, Partido Somos, Partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común Farc.
Movimiento Autoridades Indígenas de Colombia ‘AICO’, Movimiento Alternativo Indígena Social ‘Mais’ y Movimiento Todos Somos Colombia ‘TSC’.


Ana Cristina Serna Garcìa